Camino de Santiago del norte

A veces, el mar y la tierra juegan a construir castillos en la arena, como ni√Īos en la playa. A veces la tierra y el mar se funden en un abrazo y se hacen puente. Aqu√≠, sobre esta r√≠a de Ribadeo que se disfraza de marisma, el puente es camino y esfuerzo, es horizonte de aguas bravas y vegas f√©rtiles. Aqu√≠, en Ribadeo, nace el camino de Santiago del norte.

Puente de los Santos

Ribadeo - inicio del camino de Santiago del norte

Ría de Ribadeo

Ribadeo

Aqu√≠ comienza tu camino… el camino de Santiago del norte
Paseas por las calles de la localidad, observas las casas de indianos y las calles casi melancólicas, con ese aire de dignidad atemporal, y te das cuenta de que tienes los sentidos a flor de piel. Caminas despierto, con la plenitud del que está comenzando a vivir lo que tanto tiempo imaginó. Son tus primeros pasos en el camino.

Torre dos Moreno

Camino de Santiago del norte: Ribadeo

Por fin.
Antes de que te des cuenta, Ribadeo queda atrás. Dejas mares y rías y te adentras en un paisaje de verdes infinitos, de prados y vacas, de bosques y casas dispersas. Esta primera jornada es larga y dura, con alguna que otra ascensión.
Aprietas los dientes y avanzas. Paso a paso, siempre paso a paso. Pronto quedan atr√°s las primeras aldeas y atraviesas Ponte Arante, donde te topas con la capilla de Nosa Se√Īora das Virtudes. Aqu√≠, qui√©n lo dir√≠a hoy, hubo en 1809 una dura batalla que enfrent√≥ a los vecinos con los invasores franceses.

Capilla de Nosa Se√Īora das Virtudes

Capilla de Nosa Se√Īora das Virtudes

Tras Ponte Arante en Camino de Santiago del norte se encrespa. Los kilómetros se hacen duros y la respiración se concentra. La cabeza ya no vuela: avanza, nada más. Disfruta del esfuerzo. Ansía la llegada a la meta diaria. El descanso.
Al fin, Vilanova de Lourenz√°. Y, de repente, inesperado, el impresionante monasterio de San Salvador, que se asoma al camino desde hace m√°s de mil a√Īos, pues fue fundado en 969 por el conde Osorio Rodr√≠guez para que diera cobijo a caminantes como t√ļ. Y la iglesia de Santa Mar√≠a. ¬ŅSabes que su fachada fue proyectada por el mismo Domingos de Andrade que levant√≥ el Obradoiro? Dicen que este fue el ensayo de la obra de la catedral‚Ķ

Monasterio Benedictino de San Salvador de Lourez√°

Monasterio Benedictino de San Salvador de Lourez√° en el camino de Santiago del norte
Monasterio Benedictino de San Salvador de Lourez√°

¬ŅTe quedan fuerzas? Si es as√≠, ¬Ņpor qu√© no acercarte hasta la fortaleza de Tovar? Merece la pena, aunque solo sea para imaginar la dureza de la vida en estas tierras all√°, hacia el siglo XII, cuando fue levantada para proteger a los vecinos de la comarca.

Fortaleza de Tovar

Fortaleza de Tovar

Poco a poco, el recuerdo del mar va quedando atr√°s. Por la ma√Īana el camino se adentra en bosques frondosos a trav√©s de una tierra que rezuma humedad, vida, saz√≥n. El valle de Lourenz√° condensa esa esencia de los paisajes gallegos, ese aire intemporal que viste de sue√Īos la imaginaci√≥n.

Catedral de Mondo√Īedo

Catedral de Mondo√Īedo
Catedral de Mondo√Īedo

Y, de repente, un bosque de piedra: Mondo√Īedo, en¬†Camino de Santiago del norte, uno de los n√ļcleos hist√≥ricos gallegos m√°s singulares. Hoy su poblaci√≥n apenas alcanza las cuatro mil personas, pero en tiempos, all√° por 1900, super√≥ las diez mil. Esta es tierra de literatos como √Ālvaro Cunqueiro, que tan bien captur√≥ la esencia fant√°stica de los paisajes que acabas de atravesar. Tambi√©n es sede episcopal, bien se ve en su orgulloso pazo y en su catedral.

Mondo√Īedo

Mondo√Īedo

Paseas por calma por la ciudad, dej√°ndote llevar por ese tiempo mesurado, por la libertad del caminante. Antes de seguir, no dejes de probar la deliciosa tarta de Mondo√Īedo, elaborada con almendra y cabello de √°ngel. ¬°Te dar√° fuerzas para el camino!

Tarta de Mondo√Īedo

Tarta de Mondo√Īedo

Y te har√°n falta: desde aqu√≠ el camino asciende. Nada excesivo, pero alg√ļn repecho te har√° sudar. Alcanzas Lousada, tierra ganadera, donde se conservan unos curiosos hornos de cal construidos en la d√©cada de 1950 y hoy completamente abandonados. Despu√©s las aldeas se suceden. De vez en cuando te encuentras con otros peregrinos, solos o en peque√Īos grupos, compartes con ellos esa complicidad de las metas compartidas. El camino es tambi√©n eso: un lugar de encuentro, una plaza abierta por la que fluyen ideas y sentires.

Laguna de Cospeito

Laguna de Cospeito
Laguna de Cospeito
Laguna de Cospeito

Abad√≠n es final de jornada. El sudor empapa tu frente, pero ha merecido la pena. Est√°s entrando en la Terra Ch√°, la mayor llanura de Galicia. Y es que esta es tierra de contrastes, de monta√Īas altivas e inmensas llanuras por las que los r√≠os se demoran en humedales, de caser√≠os y cruceiros que protegen a los viajeros, de lavaderos de piedra y huertos lozanos.

Puente de Marti√Ī√°n

Puente de Marti√Ī√°n

A medio camino entre Abad√≠n y Vilalba, tu destino de hoy, te encuentras con uno de los puentes m√°s conocidos de esta Terra Ch√°: el puente de Marti√Ī√°n, una destacable obra de ingenier√≠a del siglo XVII que salva el r√≠o Bat√°n. ¬ŅLlevas la cuenta de cu√°ntos puentes has cruzado, cu√°ntos esfuerzos colectivos han hecho posible tu camino?

Puente de Marti√Ī√°n

Despu√©s, casi por sorpresa, el coraz√≥n de la Terra Ch√°: Vilalba. Su origen se remonta al siglo XIII, pero la comarca es rica en evidencias de una larga ocupaci√≥n, como muestra con orgullo su museo de prehistoria y arqueolog√≠a. En la Edad Media esta fue tierra de los Andrade, poderosos y belicosos se√Īores que dejaron su impronta en la torre fortaleza de la localidad, hoy reconvertida en Parador de Turismo.

Río Ladra

Río Ladra

Pero hay que seguir. Compostela aguarda, sue√Īo de peregrinos, destino de tantos caminos. En estas tierras llanas el horizonte es amplio. Nada m√°s salir de Vilalba te topas con el pazo de Penas Corveiras, de principios del siglo XIX. Despu√©s, las muestras de la arquitectura tradicional se suceden, como hitos de un pasado memorable. Casas de labranza, puentes medievales como el de Sa, fuentes como la de las Verrugas de San Pedro de P√≠gara‚Ķ El r√≠o Ladra invita al descanso, a la siesta reposada en su ribera, a la sombra de los abedules.

Iglesia de Santiago de Baamonde

Iglesia de Santiago de Baamonde

En Baamonde, fin de jornada, uno de esos ejemplos de religiosidad popular: la iglesia de Santiago, de or√≠genes rom√°nicos y mocedades g√≥ticas. Por cierto que ese casta√Īo del atrio tiene m√°s de quinientos a√Īos. ¬ŅCu√°ntos peregrinos como t√ļ habr√° visto pasar?

Iglesia de Santiago de Baamonde
Iglesia de Santiago de Baamonde

Poco a poco, paso a paso, Santiago se acerca, tan inexorable como el amanecer. Pero queda todavía mucho esfuerzo en Camino de Santiago del norte. La de hoy es una etapa dura, de cuarenta kilómetros y, desde Miraz, en casi continua ascensión. Sí, de vez en cuando las dudas te asaltan y te preguntas qué haces aquí…

Capilla de Santo Alberte en Guitiriz

Capilla de Santo Alberte en Guitiriz,
Capilla de Santo Alberte en Guitiriz

Y, sin embargo, lo sabes bien. Lo saben tus piernas mientras caminas, lo saben tus pulmones y tus ojos, que se llenan de vida. Dejas atr√°s el puente y la capilla de Santo Alberte en Guitiriz, escondida esta en un bosque frondoso, y divisas la fortaleza de San Paio de Narla, imponente en la distancia, solar de nobles derribado por los irmandi√Īos, all√° por 1467, cuando estas tierras se levantaron para frenar la rapacidad de sus se√Īores. Triunfaron, s√≠, pero los se√Īores, al cabo, volvieron y levantaron de nuevo sus torres.

Porque estás, ahí lo tienes, en el monasterio de Sobrado dos Monxes, en el Camino de Santiago del norte, inmenso en su soberbia de piedra, muestra del poder de la Iglesia en estas tierras desde su fundación en el siglo X. Y también, cómo no, albergue para peregrinos y caminantes que, como el maná, pasaban por aquí procedentes de los confines de Europa.

Fortaleza de San Paio de Narla

Fortaleza de San Paio de Narla

El Camino de Santiago del norte atraviesa peque√Īas aldeas, campos, bosques, siempre el mismo, siempre diferente. En Sobrado, de s√ļbito, una muestra del ingenio monacal: llegas a la laguna artificial de Sobrado, construida por los monjes cistercienses entre 1500 y 1530 represando las aguas de varios afluentes del Tambre. Una obra que les permiti√≥ regar sus prados, disponer de agua corriente, mover sus molinos y, no menos importante, disponer de sabrosas truchas en Cuaresma.

Laguna de Sobrado

Laguna de Sobrado en el camino de Santiago del norte

Sobrado dos Monxes

Sobrado dos Monxes
Sobrado dos Monxes
Sobrado dos Monxes

Santiago se intuye ya, una promesa de futuro. Pero de futuro cercano, del que casi puedes tocar con la punta de los dedos. Est√°s deseando llegar, pero tambi√©n, ¬Ņqui√©n te lo iba a decir?, te invade esa melancol√≠a de los sue√Īos cumplidos, ese querer seguir y seguir…

Monte do Gozo

Monte do Gozo desde el camino de Santiago del norte

Y, antes de que te des cuenta, Arz√ļa. Aqu√≠ el¬†Camino de Santiago del norte enlaza con el franc√©s, el afluente desemboca en el r√≠o. La cercan√≠a de Santiago se hace m√°s evidente a cada paso. La curiosidad comienza a hacer cosquillas en las tripas. Lavacolla, con sus resonancias peregrinas, es ya un aviso de inminencia que se viste de asombro en el monte do Gozo.

Catedral de Santiago

Catedral de Santiago

A tus pies, asombrosa y cotidiana, Compostela. Ah√≠ la r√ļa de San Pedro, la puerta del Camino, las torres de la catedral.
A tus pies, por fin, tu destino… has completado el camino de Santiago del norte.

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Camino del norte
196 km

Ribadeo ‚Äď Vilanova de Lourenz√°
Lourenz√° ‚Äď Abad√≠n
Abadín РVilalba
Vilalba ‚Äď Baamonde
Baamonde ‚Äď Sobrado dos Monxes
Sobrado dos Monxes ‚Äď Arz√ļa
Arz√ļa ‚Äď Arca
Arca ‚Äď Santiago

Fran Zabaleta