Caminos de Santiago: guía fundamental del camino inglés

Fran Zabaleta
Fotografía: Pío García

Ferrol

Ferrol

Caminos, dicen, hay tantos como caminantes. Tantos como motivos nos impulsan, tantos como sueños. Ferrol es norteña y marinera, simbiosis de mares bravos y tierras verdes. Por eso, en esta tierra que se viste de mar saben mucho de sueños.
Por eso, quizá, Ferrol es el inicio de tu camino.

Muelles de Curuxeiras

Paseo da Mariña, Ferrol

Los muelles de Curuxeiras son terreno abonado para la imaginación. Por aquí llegaron a Galicia en 1147 una nutrida tropa de cruzados ingleses, alemanes y flamencos que, camino de Jerusalén, decidieron hacer un alto para visitar Compostela y arrebatar de paso Lisboa al musulmán. Por aquí entraron durante siglos ingleses, escoceses, irlandeses y flamencos, una multitud heterogénea unida por el deseo de alcanzar la misma meta.

Fuerte de San Felipe

Fuerte de San Felipe - Ferrol

Ferrol es salitre y sargazo. Ferrol es el fuerte de San Felipe, guardián de la boca de la ría, y la Plaza de Armas, es el Museo Naval y el barrio de A Magdalena. Atraviesas la ciudad con el espíritu vivo del que comienza, por fin, a realizar un proyecto largo tiempo ansiado. Por delante cinco etapas hasta tu meta, hasta esa Compostela que, desde aquí, parece solo un anhelo: ciento trece kilómetros de esfuerzo y desconexión, de avanzar con los ojos abiertos mientras notas cómo, poco a poco, se van soltando los tentáculos de lo cotidiano.

Exponav
Barrio La Magdalena - Ferrol

La primera jornada es suave, apenas quince kilómetros, para que el cuerpo vaya haciéndose a esta repentina actividad. Atraviesas el barrio de A Madalena y avanzas dejando la ría a tu derecha por un territorio densamente urbanizado en el que es fácil observar esa curiosa fusión entre la naturaleza y las construcciones humanas tan característica de Galicia.

San Martiño de Xubia

San Martiño de Xubia - Narón

Pronto la ciudad va quedando atrás. Ya en el municipio de Narón topas con una de las primeras señales que te recuerdan que estás en el camino: el monasterio cisterciense de San Martiño de Xubia, instalado aquí desde tiempos tan remotos que nadie sabe con certeza cuándo se fundó.

San Martiño de Xubia - Narón
San Martiño de Xubia - Narón

Tras Xubia, apenas dos kilómetros te separan de Neda, donde un moderno albergue te espera. Descansa, pero no dejes de visitar después los restos del antiguo hospital de peregrinos del Sancti Spiritus, al lado del ayuntamiento. Ahí se alojaban tus predecesores en el turbulento siglo XV…

Playa de A Madalena

Playa de A Madalena - Cabanas

Por la mañana toca salto de ría. El camino se dirige primero a Fene, donde se emplazan los astilleros ASTANO, que llegaron a ocupar a más de mil trabajadores y se convirtieron en el motor económico de una comarca marinera. Desde ahí te diriges a Cabanas, ya en la ría de Betanzos, en el estuario del Eume. La villa está flanqueada por la magnífica playa de A Madalena. Si el tiempo acompaña, ¿por qué no aprovechar para darte un baño reparador y almorzar después a la sombra del pinar?

Pontedeume

Pontedeume
Pontedeume

Pero el camino continúa. Atraviesas el puente que une Cabanas con Pontedeume, una estructura de piedra de quince arcos que, dicen, sustituyó en el siglo XIX a uno todavía más impresionante, un puente gótico de sesenta y ocho arcos y más de ochocientos cincuenta metros que mandó construir, con capilla y hospital para peregrinos en el medio, uno de los señores más renombrados de la zona: Fernán Pérez de Andrade o Bo, allá por 1380. ¡En plena Edad Media, un puente de sesenta y ocho arcos! Obra sin duda asombrosa que, desafortunadamente, ya no se conserva.

Torre de Los Andrade - Pontedeume
Torre de Los Andrade - Pontedeume

El puente te lleva hasta el corazón de las tierras de los Andrade, señores de soga y cuchillo que construyeron en la villa de Pontedeume la torre que lleva su nombre. Paseas por sus calles medievales con la sensación de haber atravesado inadvertidamente alguna ventana en el tiempo.

San Pantaleón das Viñas

San Pantaleón das Viñas
San Pantaleón das Viñas

Dejas Pontedeume con la sensación de que te queda mucho por conocer. La ruta se dirige ahora a través de un territorio densamente poblado hasta Miño, en la desembocadura del otro río que alimenta esta ría de Betanzos: el Mandeo.
Tras descansar en su moderno albergue, encaras tu tercera jornada. Será la más larga, treinta y cinco kilómetros a través de un paisaje feraz y profundamente hermoso que pasa primero al lado de la iglesia románica de San Pantaleón das Viñas y se adentra después en una de las villas medievales más hermosas y mejor conservadas de Galicia: Betanzos, la ciudad de los caballeros, una de las siete capitales del antiguo Reino de Galicia.

Santa María

Santa Maria de Azogue - Betanzos

San Francisco - Plaza de los Irmáns García Naveira.

San Francisco - Betanzos
plaza de los Irmáns García Naveira

Betanzos es una quimera de piedra, antiguo castro y ciudad amurallada, refugio de villanos frente a la rapacidad de los señores, localidad orgullosa y repleta de asombros de piedra, como las iglesias de San Francisco y Santa María o la plaza de los Irmáns García Naveira.

Puente de As Cascas

Puente de As Cascas Betanzos

Tras ella, a través del puente de As Cascas, el camino entra en Abegondo y abandona ya definitivamente la influencia del mar. Atrás quedan gaviotas y rompientes. Te invade la sensación de que has entrado en otra Galicia, en un territorio de leyendas y bosques, de verdes y caminos que te conducen hasta la localidad de Bruma, en Mesía, donde encontrarás un albergue.
Descansa, que bien te lo has ganado hoy…

Camino Ingles

Dos jornadas te separan de Santiago, que se intuye ya en la lejanía. A medida que te aproximas el camino se va poblando de peregrinos. Paso a paso las conversaciones fluyen y se crean lazos, con esa familiaridad de los que se sienten acompañados, con esa camaradería que nace de los propósitos compartidos.
Las aldeas y lugares se suceden, dispersas entre prados y bosques como si las hubiera esparcido la mano caprichosa de un gigante. Esta es una tierra tan humilde como grandiosa, sembrada de pequeñas iglesias como la de San Paio de Buscás y de molinos como el de Trabe.

San Paio de Buscás

San Paio de Buscás
San Paio de Buscás

La mañana anuncia Compostela. Te invade esa melancolía de los sueños que se cumplen, el deseo del caminante que anhela alcanzar su meta… y, al tiempo, desearía seguir adelante, siempre adelante.
El campo se va haciendo ciudad poco a poco. Dejas atrás la mole de San Caetano, el edificio administrativo de la Xunta de Galicia, mientras tu imaginación se pregunta cómo sería lo que te rodea siglos atrás. Cruceiros y ventas para aliviar al caminante, mercaderes avispados y ganchos de posaderos.
De pronto, inmensa, una montaña de piedra.
La catedral.
Santiago, al fin.

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Praza do Obradoiro - Santiago

Camino del norte
113 km
5 etapas

Ferrol – Neda
Neda – Miño
Miño – Bruma
Bruma – Sigüeiro
Sigüeiro- Santiago

Fran Zabaleta