Se decidió su construcción por el mal estado que presentaba la anterior casa consistorial, Palacios donaría su trabajo al pueblo de Porriño.
La obra que se encuentra en el centro de la villa destaca por sus cuidados detalles como las almenas que rematan las torres, las celosías en la balconada o los arcos de medio punto y bóveda de crucería sobre los que se asienta.
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