Danza das Mudaci贸ns de Xuvencos

Un baile tradicional con tintes indianos

 

Tamara Novoa Alonso
Direcci贸n y fotograf铆a: P铆o Garc铆a

Cada cuatro a帽os la fiesta de las Mudaci贸ns en Xuvencos tiene un car谩cter especial porque las celebraciones son acompa帽adas por una danza blanca. Estamos en Bobor谩s, un pueblo monta帽oso del interior ourens谩n, t铆pico por los vi帽edos, las casas se帽oriales y el gran legado rom谩nico de sus parroquias y tambi茅n por esta peculiar tradici贸n que los vecinos de Xuvencos guardan con empe帽o y cari帽o para que no caiga en el olvido. Se trata de una danza procesional ya que los bailarines acompa帽an a Santa Mar铆a en su camino de regreso a la Iglesia de Xuvencos tras haber intercambiado templo durante una semana con Santa Isabel de la iglesia de Bobor谩s. Ocho j贸venes de la zona interpretan estos singulares bailes a lo largo de todo el recorrido. Las danzas mantienen una marcada pegada gallega pero contienen ingredientes peculiares que no se encuentran en ning煤n otro sitio de Galicia.

Una tradici贸n que tiene sus or铆genes en las danzas gremiales de la Edad Media. Sin embargo, sufri贸 grandes modificaciones en tiempos m谩s recientes con la llegada de los indianos. Buena muestra de ello son las vestimentas, que se alejan notablemente de las t铆picas gallegas. Elaboradas en tonos claros recuerdan a las prendas cubanas. Los hombres visten pantalones, camisa y chaleco blancos de corte americano, corbata roja y mant贸n de manila entrelazado en el pecho. En la cabeza llevan unos gorros t铆picamente cubanos llamados pajillas, con cintas de colores formando una trenza. Las mujeres visten falda, medias y zapatos blancos, dos mantones de manila de diferente color cruzados y un sombrero de tela con flores.

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Los bailarines danzan al ritmo de la gaita, tambor y bombo y casi todas las actuaciones van acompa帽adas por el sonido de las casta帽uelas que portan ellos mismos y que les sirven para marcar el ritmo. La 煤nica excepci贸n es el paleado. En esta coreograf铆a las casta帽uelas son sustituidas por unos palos de cuarenta cent铆metros de largo que los danzantes chocan acompasadamente. Pero sin duda la parte m谩s esperada es el entrelazado. Los bailarines en c铆rculo rodean con sus cintas un palo situado en el centro coronado por un gigante que mueve las piernas y brazos. Se trata de la聽 pieza m谩s colorida y es por ello que suele ser la que mejor acogida tiene entre los asistentes.