El Bidueiral do Xares, el bosque de los susurros

Fran Zabaleta
Dirección y fotografía: Pío García

Galicia es tierra de bosques. Los bosques forman parte del ser más íntimo de los gallegos, de nuestro imaginario colectivo y de nuestras tradiciones, de las leyendas que pasan de generación en generación y de los ritos con que afrontamos cada etapa de la vida.

O bidueiral de Xares

El bosque en Galicia tiene car√°cter sagrado, primitivo. Es mucho m√°s que una simple agrupaci√≥n de √°rboles, pues cada √°rbol es √ļnico para los gallegos: algunos son santos, outros venenosos, estos sanadores, aquellos traicioneros. El laurel se planta alrededor de las casas para protegerlas, las ramas del cerezo espantan a las brujas, las del sauce llor√≥n protegen del rayo, el rebollo cura la sarna‚Ķ

O bidueiral de Xares

En Trevinca-A Veiga, muy cerca de las cumbres más altas de Galicia, a un tiro de piedra del pueblo de Xares, se esconde uno de los tesoros botánicos mejor conservados de Galicia: el Bidueiral do Xares, incluido en el Catálogo galego de árbores senlleiras, que protege ejemplares y bosques considerados reliquias botánicas de alto valor científico, cultural, didáctico, paisajístico u ornamental.

O bidueiral de Xares

El acceso al abedular se realiza a través de una senda de fácil acceso que parte de la carretera que comunica Xares con Seoane y que conduce, después de solo tres kilómetros, al corazón de una amplia zona boscosa situada a los pies de la Serra Calva.

Aqu√≠, rodeado por una extensa masa de rebollos, el abedular pasa casi desapercibido, como si prefiriese no llamar la atenci√≥n. Son apenas dos docenas de ejemplares de betula celtiberica, de gruesas ra√≠ces y troncos a√Īosos cubiertos de l√≠quenes y musgo. Pese a su escaso n√ļmero, constituyen un raro ejemplo de abedular maduro y forman un conjunto de excepcional valor bot√°nico.

O bidueiral de Xares

El abedul est√° s√≥lidamente incrustado en el alma de Galicia. Los celtas lo consideraban el √°rbol de la sabidur√≠a y durante la Edad Media sus ramas se utilizaban para hacer salir a los malos esp√≠ritus de los cuerpos en que moraban, para alejar las desgracias y para combatir el mal de ojo. Claro que tambi√©n fue asociado con la brujer√≠a, quiz√° debido a que a su sombra, en los h√ļmedos sotobosques que se forman donde crece, brota en oto√Īo la Amanita muscaria, de propiedades alucin√≥genas.

O bidueiral de Xares

Sin embargo, el abedul es un √°rbol humilde y callado, que gusta de pasar desapercibido y se camufla a menudo entre otras especies. De porte modesto, alcanza entre diez y veinte metros de altura y ni siquiera es muy longevo, pues no suele superar los ochenta a√Īos de vida. Su hoja es caduca, de forma triangular y dentada, y su tronco crece habitualmente recto o inclinado y posee una caracter√≠stica corteza blanca.

Pese a su humildad, el abedul tiene alma aventurera. Quizá por eso sus raíces no son demasiado profundas y se extienden más por la superficie que en profundidad. Si algo le gusta es explorar nuevas tierras, como uno de esos trotamundos incapaces de quedarse mucho tiempo en un mismo lugar.

O bidueiral de Xares

No es hablar por hablar. Aunque se trata de una especie originaria del norte de Europa y de Asia, su excepcional resistencia y su capacidad para adaptarse a terrenos pobres, √°cidos, muy h√ļmedos y fr√≠os le ha permitido extenderse por buena parte del mundo. Por eso fueron los primeros √°rboles en extenderse tras el retroceso de los glaciares. Y por eso no extra√Īa su presencia aqu√≠, en Trevinca, la tierra de los √ļltimos glaciares.

O bidueiral de Xares

Aunque el abedul abunda en Galicia, en pocas partes lo encontraremos formando una masa boscosa √ļnica y con ejemplares de este porte. El Bidueiral do Xares, pese a su escasa extensi√≥n, es un espacio √ļnico y privilegiado, un remanso de verdor y paz que permanece ajeno al ajetreo del mundo exterior y que solo acusa el paso del tiempo en la coloraci√≥n de las hojas con el cambio de las estaciones. Un espacio de reposo que invita a la contemplaci√≥n y en el que resulta f√°cil comprender por qu√©, en Galicia, el bosque tiene car√°cter sagrado…

O bidueiral de Xares
Fran Zabaleta