Que ver en Óbidos – lugares imprescindibles que visitar

Que ver en Óbidos – lugares imprescindibles que visitar

Fotografía: Pío García

Si te preguntas que ver en Óbidos al hacer turismo, has llegado al lugar indicado. Muy probablemente ya has oído hablar de lo extraordinario de esta población, pero no cuentas con una guía detallada sobre ella. Por ese motivo, nosotros hemos decidido mostrarte aquí los lugares imperdibles que encierra Óbidos.

Así, si lees con atención este texto y sigues de cerca los consejos que te dejamos, te podemos garantizar que acabarás maravillado. Sin ninguna duda, te irás del lugar deseando repetir lo antes posible. Te podemos garantizar, eso sí, que Portugal te estará esperando como el primer día. Acompáñanos a través de esta maravillosa ruta, ¡vamos allá!

Que ver en Óbidos: La fortaleza y la muralla

Los primeros lugares a los que hay que acudir cuando vas a Óbidos son los relacionados con su pasado histórico romano. Cuando este antiguo pueblo llegó a la zona, vio que el lugar guardaba un enorme potencial defensivo. Por eso, se decidió construir un castillo en la parte más alta del lugar. Posteriormente, fue utilizado por diversos pueblos y reyes como defensa militar. Esto fue así hasta el siglo XV, momento en el que el famoso monarca Manuel I de Portugal decidió convertirlo en un palacio.

Así, la fortaleza es un edificio sobrio pero imponente. Tiene gran altura, numerosas torres, almenas y, sobre todo, un excelente estado de conservación. Tanto es así que en 2007 fue elegida como una de las Siete Maravillas de Portugal.

Como te hemos comentado, la fortaleza, aunque ahora es un hotel de lujo, tuvo un origen militar. Esto es lo que explica que en el siglo XIV se rodease con una impresionante muralla, por encima de la cual es posible realizar un recorrido de 1,5 kilómetros. En aproximadamente 2 horas podrás disfrutar de una vista panorámica de la ciudad que no te dejará indiferente.

Las calles y sus casas

Lógicamente, cuando se habla de qué ver en una población, se hace referencia a los monumentos. Sin embargo, Óbidos tiene el encanto en la sangre. Por eso, no podemos dejar de recomendarte que te adentres en sus calles y callejones.

Rodeado de sus casas blancas y edificios de piedra, sentirás que has viajado a otra época. Puedes comenzar caminando por la rúa Direita. Esta es la calle principal del pueblo, un hervidero de visitantes lleno de tiendas de ginjinha. Este es un licor dulce muy famoso que se elabora con guindas y se sirve en una copa de chocolate.

Una vez la hayas visto, podrás perderte por cualquiera de las estrechas vías que atraviesan Direita. En ellas, el suelo empedrado, las fachadas encaladas, los dinteles coloridos, las tiendas de artesanía y las flores y faroles de las casas te encandilarán.

La Porta da Vila

Al viajar a Óbidos no puedes dejar de acudir, sin ninguna duda, a la Porta da Vila. Como te hemos comentado, esta es una villa amurallada por su origen militar. Esto hace que tenga numerosas puertas de entrada y salida del recinto amurallado. Pues bien, la más relevante es esta, la Porta da Vila. 

Llama la atención por muchos aspectos. El más llamativo es que está revestida de azulejos azules clásicamente portugueses. En ellos se representan escenas bíblicas, como la de Jesús rezando en el Huerto de los Olivos. Además, la puerta cuenta con una inscripción en honor a la Virgen, que fue colocada por orden del rey João IV en 1640 como celebración de la independencia del país.

Las iglesias

Solo con lo que te hemos comentado hasta ahora, ya bastaría para tener motivos suficientes para visitar esta población. Sin embargo, la cosa no acaba aquí. El turismo en este pueblo es prácticamente infinito. De hecho, si algo destaca por encima de lo demás es el conjunto eclesiástico del lugar.

Pese a no ser una población excesivamente grande, lo cierto es que sí cuenta con numerosas iglesias de gran interés. Esto se explica por su pasado histórico tan importante, que ha permitido al lugar ir acumulando más y más monumentos de esta índole. A continuación, te hablamos de las que consideramos más llamativas.

La iglesia de San Pedro

Esta iglesia es antiquísima. Hunde sus raíces en la Edad Media, momento en el que fue levantada su estructura original. Sin embargo, la invasión musulmana y otras guerras deterioraron enormemente el edificio, por lo que sufrió una importante restauración a lo largo del siglo XVI.

Desgraciadamente, el importante terremoto que asoló Portugal en 1755 dañó su estructura. Por lo tanto, volvió a ser restaurada, esta vez ya de forma definitiva. De hecho, fue en este momento cuando se le instaló un magistral retablo barroco de madera dorada que te dejará sin palabras.

La iglesia de Santa María

Ante la pregunta de qué ver en Óbidos, la iglesia de Santa María es respuesta obligatoria. Al fin y al cabo, es la iglesia principal de esta villa. Fue construida en el siglo XII y, durante la invasión musulmana, fue convertida en una mezquita.

Cuenta con una magnífica portada adornada con columnas de tipo renacentista, un interior rebosante de azulejos, pinturas de Josefa de Óbidos y tallas de artistas tan importantes como Jean de Rouen o Nicolau Chanterène.

La iglesia de Santiago

¿Cómo te quedas si te decimos que hay una iglesia en Óbidos que no es una iglesia? Te aconsejamos que entres en la de Santiago sin decirle a tus acompañantes lo que tú vas a leer aquí. Puedes estar seguro de que se quedarán impresionados.

Y es que, si entras por la puerta principal, te darás cuenta de que, aunque el edificio es plenamente el de un templo, en lugar de imágenes de santos, pilas bautismales, bancos e imágenes de santos hay… ¡libros!

Efectivamente, es una llamativa librería albergada dentro de una iglesia construida en el siglo XII, pero reestructurada completamente tras el terremoto de 1755. En cierto momento, pasó a convertirse en un albergue para los que acudían a Santiago de Compostela pero, tras décadas de abandono, se transformó en lo que es hoy.

En conclusión, ya sabes qué ver en Óbidos si vas a hacer turismo. Has podido comprobar cómo esta población oculta en su interior lugares absolutamente maravillosos para visitar. En definitiva, viajar sabiendo qué ver es lo que acaba permitiéndote disfrutar plenamente del enclave. Ahora tú lo sabes, ¡anímate a ir a Portugal!

Puede que te interese también Guía de viaje a Lisboa, Portugal