Vendimia heroica en la Ribeira Sacra
Son las ocho y media de la mañana y los vendimiadores comienzan a escalar los escarpados valles de la Ribeira Sacra, iluminados por la tenue luz de la alborada. Es una mañana cálida; sin embargo, las lluvias intermitentes dificultan el trabajo bajo las parras. La previsión es terminar de vendimiar a comienzos de octubre, pero las inclemencias meteorológicas no se lo están poniendo fácil a los cosechadores. Por eso, cuando no llueve intentan aprovechar hasta los últimos rayos de sol, aunque eso suponga estar todo el día entre viñedos.