A Marronda: El encanto del bosque gallego
A Marronda es un destino perfecto para los amantes de la naturaleza, el senderismo y el turismo sostenible.
Sumérgete en nuestras recomendaciones y averigua qué ver en Lugo. Este territorio, con su encanto histórico y natural, te está esperando. Si tienes en mente un viaje a Lugo, echa un vistazo a nuestras guías de turismo. Te llevarán a lugares sorprendentes, desde las impresionantes murallas de la ciudad de Lugo hasta la fascinante Playa de las Catedrales en Ribadeo, sin olvidar el encanto rural de la Ribeira Sacra Lucense. La provincia de Lugo es un cofre lleno de joyas por descubrir.
A Marronda es un destino perfecto para los amantes de la naturaleza, el senderismo y el turismo sostenible.
Galicia no se cansa de ser maravillosa. Y lo es los 365 días del año, ya sea cubierta de nubes o con esos cálidos rayos de sol que sacan los colores a lo mejor de su vegetación.
La fuerza de la naturaleza y el trabajo del hombre se dan la mano en la Ribeira Sacra. Ven a empaparte de verde y disfruta del arte como si estuvieras en un gigantesco museo al aire libre.
Las Pallozas de O Piornedo cumplían la doble función de vivienda y cuadra. Es decir, en una misma palloza cohabitaban el hombre y los animales.
Explora la rica diversidad de la naturaleza de Lugo, desde lagunas y frondosos bosques hasta montañas y geoparques, un viaje fascinante.
La Ribeira Sacra es mucho más que paisaje. Basta una visita al Ecomuseo de Arxeriz para darse cuenta. Hazle un hueco en tu próximo viaje. Está situado en el concello de O Saviñao y se ha bautizado como «ecomuseo» porque aúna etnografía, naturaleza e historia.
De vez en cuando, se me hace necesario dejar la ciudad y volver a espacios libres.
A veces, el mar y la tierra juegan a construir castillos en la arena, como niños en la playa. A veces la tierra y el mar se funden en un abrazo y se hacen puente. Aquí, sobre esta ría de Ribadeo que se disfraza de marisma, el puente es camino y esfuerzo, es horizonte de aguas bravas y vegas fértiles. Aquí, en Ribadeo, nace el camino del norte.
Hay quien dice que el camino, el camino de verdad, es el que se hace en solitario. El que llena las horas con el runrún de los pensamientos. El que te permite vestir los días con la contemplación de un monumento, un paisaje. Sin prisas. Sin más urgencias que las que impone la naturaleza: comer, dormir, descansar. En soledad.