Monasterio de Oseira
He visitado tres veces el monasterio de Santa María la Real de Oseira, en Ourense. Tres visitas a lo largo de cerca de treinta años, tres formas completamente diferentes de descubrir una de las joyas de nuestro patrimonio.
Adéntrate en nuestras propuestas y descubre qué ver en Ourense. Este territorio, con sus riquezas naturales y culturales, te espera. Si estás planeando un viaje a Ourense, consulta nuestras guías de turismo. Te conducirán a lugares impresionantes, desde las termas de Outariz hasta la majestuosa Ribeira Sacra, pasando por la propia ciudad de Ourense con su cautivadora casco histórico. La provincia de Ourense tiene un sinfín de tesoros para mostrarte.
He visitado tres veces el monasterio de Santa María la Real de Oseira, en Ourense. Tres visitas a lo largo de cerca de treinta años, tres formas completamente diferentes de descubrir una de las joyas de nuestro patrimonio.
A veces recorremos mil kilómetros para buscar lo que tenemos al lado de casa. Una y otra vez, buscamos la excelencia en el otro extremo del mundo sin sospechar que, en realidad, está muy cerca.
En el extremo oriental de Galicia, perdido entre altas montañas, antiguos valles glaciares y densos bosques de rebollos, abedules, serbales o acebos por los que asoman, casi con timidez, pequeñas aldeas diseminadas que parecen vivir en una calma eterna, se esconde un lugar que brota directamente de las leyendas.
Galicia es tierra de bosques. Los bosques forman parte del ser más íntimo de los gallegos, de nuestro imaginario colectivo y de nuestras tradiciones, de las leyendas que pasan de generación en generación y de los ritos con que afrontamos cada etapa de la vida.
No hay mejores sorpresas que las que te hacen ver con nuevos ojos lo que ya creías conocer. Eso es lo que me acaba de pasar, de la forma más inesperada, en la comarca de O Ribeiro, en Ourense.
Un paseo por la ribera del Arenteiro me lleva hasta al puente medieval de Ponterriza. Vengo aquí a buscar piedras: pulidas, talladas en forma de sillares, de columnas, capiteles… Viejas piedras que conforman uno de los legados más impresionantes del románico en Galicia. Pero, antes de nada, dejadme que os sitúe…
Por fin he visitado Ourense. Era la única ciudad gallega que me quedaba por conocer. La había atravesado en tren muchas veces, incluso conocía rincones de la provincia, pero la capital se me escapaba.
Hace un par de meses fue mi cumpleaños. Ni estando peligrosamente cerca de los cuarenta mi padre deja de enviarme un regalo. En esta ocasión me llegó un paquetito muy temprano. Era una cámara instantánea, un aparato absolutamente analógico, de esas que sacan una foto del tamaño de una tarjeta de crédito.
Santa Tegra de Abeleda se encuentra en plena Ribeira Sacra, en un paisaje de frondosos bosques inclinados sobre el río, viñedos y pequeñas joyas arquitectónicas. Allí se celebra cada agosto la Festa da Luz, en la que sigue viva una tradición muy especial: la Danza das Cocas.
Durante milenios estuvieron entre nosotros, pero ya casi no quedan tejos en Galicia. Salvo en un remoto rincón de Ourense, donde se esconde un tesoro botánico que muy pocos han podido contemplar: el Teixedal de Casaio, el bosque más antiguo de nuestra tierra.