Paradanta, el tesoro de la naturaleza
Es el corazón natural de la provincia de Pontevedra. A Paradanta ofrece un paisaje montañoso perfecto para desconectar y entrar en contacto directo con la naturaleza.
Es el corazón natural de la provincia de Pontevedra. A Paradanta ofrece un paisaje montañoso perfecto para desconectar y entrar en contacto directo con la naturaleza.
En O Barco de Valdeorras, a orillas de Sil, hay un paseo fluvial y una pasarela peatonal sobre el río que nos lleva al área recreativa de O Salgueiral y nos brinda la posibilidad de realizar una ruta de senderismo desde O Barco a Xagoaza, punto de gran interés arquitectónico.
Sanxenxo, O Grove, Cambados, Vilagarcía de Arousa, Vilanova, Meaño, Ribadumia, Meis… todas estas localidades, sobradamente conocidas por los amantes de la gastronomía y la naturaleza, se hallan enclavadas en la mayor llanura costera de Galicia, la comarca de O Salnés, en plenas Rías Baixas. Una llanura sobre la que se alzan, como atalayas para avizorar el mar, las cumbres del monte Castrove, del Xiabre y del Lobeira.
Recorremos una zona marcada por la gastronomía y la tradición, al sureste de la comunidad gallega, que abarca las comarcas de O Carballiño y O Ribeiro. De aquí, como dato curioso e importante, proceden las “pulpeiras” más famosas y el primer vino con denominación de origen de Galicia, el Ribeiro. La delicia de los turistas gastronómicos.
El entorno que rodea Ferrol y su comarca es ideal para aquellos que buscan la combinación de naturaleza con un turismo menos conocido, el industrial. Desde los acantilados de San Andrés de Teixido hasta las chimeneas de As Pontes. La propia ciudad de Ferrol queda siempre olvidada cuando se habla de la naturaleza que la corona, aunque en la propia ciudad se esconden joyas construidas por el hombre.
Durante siglos las rutas comerciales conectaron las costas de Pontevedra con los valles verdes del sureste de la provincia. Lejos de los centros turísticos del Atlántico, las comarcas de O Condado y A Paradanta guardan sus propios secretos, rodeadas de misterio y surcadas por decenas de ríos.
Al oeste, el océano Atlántico y al sur, el río más famoso de Galicia, que le da nombre a esta tierra situada en la parte baja de la provincia de Pontevedra. Así de bien, se encuentra enmarcada la comarca del Baixo Miño, caracterizada por paisajes espectaculares, que se pueden avistar desde el conocido Monte de Santa Tecla, una recomendación difícil de ignorar por las maravillas que encierra.
En el centro de Galicia, concretamente al sur de la provincia de A Coruña, se encuentra la popularmente conocida como “tierra del queso”, Arzúa, famosa por la elaboración de ese rico producto de denominación de origen Arzúa-Ulloa, que cuenta con una fiesta propia. Además de por este ya reconocido evento que se viene organizando desde 1975, su localización geográfica y su historia la posicionan como uno de los puntos clave del Camino de Santiago.
Costa da Morte, que comprende la parte del litoral coruñés que se extiende desde el Cabo de Fisterra hasta Malpica, recibe este nombre de las tragedias, de los naufragios producidos en su costa de paisajes agrestes, acantilados y playas vírgenes. Sin embargo, es una zona llena de vida, de un encanto penetrante. Un lugar para no olvidar, que se queda grabado en la memoria y en el alma del viajero.
Hay lugares en los que la historia se oculta. Disimula cuando pasamos por su lado, como si jugara al escondite con nuestra curiosidad.