Qué ver en Esposende
El turismo en Esposende es muy recomendable, pues cuenta con múltiples lugares que es preciso visitar para disfrutar plenamente del municipio y su entorno
El turismo en Esposende es muy recomendable, pues cuenta con múltiples lugares que es preciso visitar para disfrutar plenamente del municipio y su entorno
Santander es un destino que debes visitar para conocer desde las culturas antiguas europeas hasta las vanguardias y disfrutar del turismo de calidad
Costa de Pontevedra. Dicen que el paisaje es la clave que nos permite descifrar el yo más íntimo y verdadero de las gentes.
Funchal mucho más de lo que esperaba. Por historia y por singularidad, por sus sabores y por su carnaval, la capital de Madeira bien merece posponer un par de días las rutas de senderismo que me han traído hasta aquí.
Caminos, dicen, hay tantos como caminantes. Tantos como motivos nos impulsan, tantos como sueños. Ferrol es norteña y marinera, simbiosis de mares bravos y tierras verdes. Por eso, en esta tierra que se viste de mar saben mucho de sueños.
Por eso, quizá, Ferrol es el inicio de tu camino.
Hubo un tiempo en que no había más allá. Un tiempo en que los mares eran terra incognita, morada de dragones y bichas de mágicos poderes, y los océanos se vertían en el vacío por inmensas cascadas atronadoras.
La tele estaba encendida, pero yo no le prestaba atención. Andaba ausente, absorta en mis pensamientos, como era habitual últimamente. Eso sí, recuerdo que estaban emitiendo un reportaje sobre el archipiélago menos conocido del Parque Nacional das Illas Atlánticas, Ons.
Dudas, cómo no. ¿Por dónde entrar en Galicia desde Portugal? ¿Por la costa, por el soberbio estuario del río Miño, el padre reconocido de todos los gallegos, allá en A Guarda, a la sombra imponente del castro de Trega? ¿Por Tui, la catedral fortaleza, la ciudad episcopal que resistió a los normandos y se hizo irmandiña?
Explora lo mejor de Qué ver en San Miguel de Azores: maravillas naturales, fauna única y experiencias culturales en este destino atlántico.
Pepe camina a paso rápido, saludando a derecha e izquierda, cuando percibe que un par de sombras lo esperan con una libreta y una cámara. «Pasad, pasad», dice, abriéndonos las puertas del restaurante.