Esquí en San Isidro
Llevábamos tiempo sin vernos, la nieve y yo. Qué mejor lugar para reencontrarnos que la estación de San Isidro
Sumérgete en nuestras recomendaciones y descubre qué ver en Castilla y León. Esta región, con sus fortalezas medievales y vastos campos de vid, te espera. Si estás planeando un viaje a Castilla y León, revisa nuestras guías de turismo. Te llevarán a los rincones más impresionantes y encantadores que Castilla y León tiene para ofrecerte.
Llevábamos tiempo sin vernos, la nieve y yo. Qué mejor lugar para reencontrarnos que la estación de San Isidro
Te hablo en este artículo de los 10 mejores lugares que visitar en Valladolid, para que sepas qué ver si próximamente vas a hacer turismo en la ciudad
Hay ciudades de las que no puedes escapar. Son cantos se sirena, te atrapan en la red de sus calles y te convierten en rendido admirador.
Te proponemos una lista con los 10 lugares imprescindibles que no debes dejar de visitar si te decides a hacer turismo y no sabes qué ver en Salamanca
Sus puertas están abiertas para el turista, el peregrino, el historiador y el feligrés. Rebosa vida y disfrute y nunca se agota.
Visitar el Museo Etnográfico de Zamora es hablar con nosotros mismos, interrogarnos y buscar en nuestro interior.
El sendero transita entre el valle de Valdeón, en la provincia de León, y la localidad asturiana de Poncebos.
En pocos lugares del mundo el visitante puede tener la sensación de estar caminando a través de la historia como en la basílica de San Isidoro de León. Pero no solo una historia, sino muchas, unas edificadas encima de otras.
Zamora es una población hermosa y sosegada, de calles de piedra y edificios señoriales, un espléndido escenario de iglesias, palacios y edificios modernistas. Pasear por su zona antigua es respirar el aroma de una historia milenaria asumida con la naturalidad de la larga experiencia.
Son las nueve de la mañana de un sábado perdido en un mes de abril. Un leve y armonioso canto de estornino me despierta mientras un rayo de sol se atreve a asomarse entre las verdes cortinas de mi cuarto. Abro las contras de la ventana y me asomo para saludar a la pareja de cigüeñas que juegan enamoradas sobre la torre de la iglesia. Respirar el aroma del pueblo te renueva el alma. Es una de las mejores formas de comenzar este día. De separarnos de la vida automatizada de la ciudad, de detener siquiera por un momento el engranaje que nos hace vivir ajetreados. Y, con el mundo en pausa, respirar.