Qué ver en Braga
Pasearemos por tantas épocas que corréis el riesgo de perderos en el tiempo. Así que, ojos abiertos, oídos destaponados, nariz sin mocos, manos sin teléfonos y boca fresca. ¡A disfrutar!
Embárcate en nuestras sugerencias y descubre qué ver en Portugal. Este país, con su impresionante litoral y ciudades llenas de encanto, te está esperando. Si Portugal está en tu lista de próximos destinos, no dejes de revisar nuestras guías de turismo. Te guiarán hacia los lugares más impresionantes y cautivadores que Portugal tiene para ofrecerte.
Pasearemos por tantas épocas que corréis el riesgo de perderos en el tiempo. Así que, ojos abiertos, oídos destaponados, nariz sin mocos, manos sin teléfonos y boca fresca. ¡A disfrutar!
Funchal mucho más de lo que esperaba. Por historia y por singularidad, por sus sabores y por su carnaval, la capital de Madeira bien merece posponer un par de días las rutas de senderismo que me han traído hasta aquí.
«Aveiro, la Venecia portuguesa» junto a una cuidada fotografía de la ciudad. Eso fue lo primero que me llamó la atención cuando abrí Instagram. Era un mensaje publicitario, pero destacaba en medio de stories plagados de selfies y pies en la arena. Normalmente no me detengo a observarlos, pero no tenía nada mejor que hacer. Mi mundo había parado en seco y la frenada me había dejado totalmente desorientada.
Explora lo mejor de Qué ver en San Miguel de Azores: maravillas naturales, fauna única y experiencias culturales en este destino atlántico.
Ya habíamos estado varias veces en Lisboa, aunque nunca se nos antojó uno de esos pasteis de nata de los que todo el mundo habla. En esta ocasión mi estómago decidió por mí, así que aparcamos y entramos en una pastelería para calmar un poco el hambre.
En el municipio de Arouca, en Portugal, entre Espiunca y Areinho, discurre un camino sinuoso con forma de pasarela. Laura se imaginaba los Passadiços do Paiva como el camino que siguió Dorothy para encontrar al mago de Oz.
Lisboa está de moda. Es la capital europea con mayor crecimiento turístico de los últimos años. Cada temporada acoge más visitantes e inaugura nuevos hoteles, muchos de ellos palacetes y viejas casonas remodeladas. Con todo, retiene ese aire nostálgico y decadente que hace de cada rincón, callejuela empedrada o taberna un lugar especial.
Hay quien dice que los lagos de Sete Cidades, en Azores, nacieron del dolor que produce un amor imposible; otros cuentan que se formaron a partir de la ira, pues significó la expulsión de siete obispos que fueron engullidos con sus siete ciudades. Otros, más prosaicos quizás, sostienen que fue la propia naturaleza a través de la erupción del volcán sobre el que se asientan.
«Tienes que ir a Oporto». Como un recordatorio, todavía resuenan en mi cabeza esas palabras. Cuando me las dijeron, pensé: «¿Será tan especial para convertirse en una de mis ciudades?».
Durante siglos, Salvaterra y Monçao se miraron con desconfianza desde lo alto de la frontera amurallada, solo para descubrir que eran hermanas de río.