Que ver en Tarragona – lugares imprescindibles que visitar

Saber que ver en Tarragona es indispensable para viajar y hacer turismo sacando el máximo partido. Por ese motivo, si quieres visitar esta población, lo mejor es que conozcas, antes incluso de estar allí, los lugares que ver obligatoriamente. Dado que nosotros somos unos muy buenos conocedores de la población, podemos echarte una mano.

A lo largo del presente artículo vamos a señalarte los 10 sitios imprescindibles de Tarragona. Si sigues los consejos que te vamos a mostrar a continuación, te garantizamos que te quedarás impresionado con el lugar. Nada más dejarlo, sentirás las ganas de volver.

¡Acompáñanos a través de esta ruta!

Anfiteatro romano en Tarragona

Tarragona es una ciudad que fue fundada por los romanos bajo el nombre de Tarraco. Como tal, destaca sobre todo por contar con numerosos restos que dan testimonio de su pasado imperial. Nosotros no podemos comenzar de otra manera que animándote a que visites sus ruinas de aquella época y, sobre todo, su anfiteatro.

Se trata de un impresionante edificio levantado a principios del siglo II, que se utilizó desde el primer momento para la lucha de gladiadores. En mayo, de hecho, en el festival Tarraco Viva, se emula una de estas luchas para deleite del público.

Si acudes a esta edificación, verás que tiene una buena parte de las gradas de piedra originales perfectamente conservadas. Cuenta también con bóvedas interiores y muchos otros espacios de gran interés. Además, te llamará la atención un hecho muy peculiar: en su interior alberga una iglesia visigoda del siglo VI y una iglesia románica del siglo VII.

Catedral de Tarragona

Otro de los lugares que has de visitar es la catedral de la ciudad. Se encuentra levantada en una zona muy especial de la población, pues allí se hallaba también el templo romano de culto a sus dioses paganos.

En la actualidad, como decimos, se encuentra una catedral del siglo XII, que presenta rasgos artísticos y arquitectónicos que demuestran la transición desde el románico hasta el gótico. En su exterior, tiene una imponente fachada principal, con arcadas ojivales y múltiples adornos tallados. En su interior, podrás encontrar la Capilla de los Sastres del siglo XIII, de estilo plenamente gótico; o el retablo gótico dedicado a Santa Tecla, la patrona de la ciudad, fabricado en alabastro en el siglo XV.

No puedes perderte tampoco su agradable jardín y su bonito claustro, adornado con plantas de grandes flores.

Circo romano y torre Pretori

Al viajar a Tarragona descubrirás que los restos romanos que es posible encontrar en esta ciudad son mucho más grandes y están mejor conservados de lo que creías.

De hecho, puedes incluso visitar el circo, un edificio destinado a carreras de caballos y de cuadrigas construido en el siglo I después de Cristo. Tiene una forma ovalada, de 325 metros de largo y un máximo de 115 de ancho. Se calcula que, en su época, tendría una capacidad para albergar hasta 30.000 personas. Está considerado como uno de los 5 circos mejor conservados de Occidente.

Por su parte, el Pretorio es una torre, también de tiempos romanos, cuya finalidad era permitir el acceso desde la parte baja de la población hasta el Foro de la provincia. En el siglo XII se convirtió en un palacio de los reyes de Aragón y, más tarde, en una prisión.

Foro de Tarragona

Uno de los lugares que ver en Tarragona más turísticos de la ciudad es su foro. De nuevo, se trata de un edificio romano extraordinariamente conservado. Cuenta con una fachada de 300 metros de largo y tiene casi 200 de ancho. Antiguamente, tenía la forma de una plaza abierta y rodeada de una estructura con pórticos. En ella se reunían los hombres más importantes de la ciudad a decidir acerca de leyes, normativas y decisiones políticas que había que tomar con respecto a la ordenación de la población.

En la actualidad es una zona llena de bares y restaurantes, uno de los lugares más animados de la zona histórica de la ciudad que, sin duda, no te arrepentirás de visitar.

Que ver en Tarragona: acueducto Ferreres

Cuando te hablamos de que ver en un determinado sitio, no solo te referimos a él, sino también a todo lo que le rodea en las cercanías. Por ese motivo, no podemos dejar de mencionar al acueducto situado a 4 kilómetros al norte de la ciudad. Se trata de una edificación que data del siglo I antes de Cristo y que fue levantada por orden de Augusto. Su finalidad era llevar agua desde el río Francolí, a 25 kilómetros de la población, hasta el centro de la ciudad. Sus servicios fueron aprovechados hasta bien entrado el siglo XVII. Está tan bien conservado y es tan impresionante que la Unesco decidió nombrarlo Patrimonio de la Humanidad.

Miravet

Como te decíamos, cuando se habla de qué ver en Tarragona, se han de mencionar también sus alrededores. Por eso, no podemos perder la oportunidad de animarte a que visites, cuando vayas a Tarragona, el pueblo cercano de Miravet.

Situado en la comarca de la Ribera del Ebro, tiene numerosos atractivos turísticos tales como el llamativo castillo templario, que se sitúa sobre la colina que domina la vista del río. Del mismo modo, cuenta con otras actividades tales como el paseo en barca, la visita guiada a la iglesia antigua o los paseos encantadores por sus estrechas calles históricas.

Monasterio de Santes Creus

El Real Monasterio de Santa María de Santas Cruces es uno de esos sitios que ver en Tarragona, una vez visitados, permanecen en la memoria para siempre. Se trata de una abadía de la orden del Císter que fue edificada en torno al siglo XII en el pueblo de Aiguamurcia, junto a Tarragona.

En el siglo XIII, el rey Pedro III de Aragón, que quiso ser enterrado allí, promovió numerosas obras, mejoras y ampliaciones. Entre ellas, construyó el panteón real, en el que también fue enterrado su hijo Jaime II y otros numerosos miembros importantes de la nobleza aragonesa.​

Ahora bien, debido a la desamortización de Mendizábal del siglo XIX, el monasterio perdió su finalidad religiosa, por lo que en la actualidad es un monumento laico sin vida monástica en su interior.

Tamarit

Tamarit es un antiguo pueblo de costa, emplazado sobre una elevación rocosa y en un entorno natural de belleza impresionante, entre el final del Río Gaià y el maravilloso Bosque de la Marquesa. Sus lugares de ensueño incluyen rutas de senderismo, playas extraordinarias, monumentos históricos y otros muchos atractivos.

La Playa de Tamarit se halla, de hecho, a apenas 8 kilómetros del mismísimo centro de la ciudad de Tarragona y te permite pasar un día tranquilo lejos del bullicio. En todo caso, en Tamarit no hay una única playa, sino que hay numerosas calas vírgenes, pequeños enclaves escondidos, bosques que dan al mar y otros magníficos entornos en los que te quedarás absolutamente prendado por su belleza, su tranquilidad y su amplitud natural total.

Tortosa

Tortosa es otro de esos pueblos de la provincia de Tarragona que no hay que perderse. Su patrimonio es, de hecho, prácticamente inconmensurable. Desde el castillo de San Juan o de la Zuda al Palacio Episcopal, pasando por la lonja medieval gótica, el parque Teodoro González, el convento de Santa Clara o los Reales Colegios.

Especialmente llamativas son, por cierto, sus construcciones modernistas. El matadero público, por ejemplo, levantado en la primera década del siglo pasado, es un edificio modernista de gran belleza, que en la actualidad acoge el museo de Tortosa, así como una sala de exposiciones de arte. Lo mismo ocurre con el palacio Montagut, reformado a finales del XIX para darle un toque historicista extraordinario.

El mercado Municipal, por su parte, data de los años 80 del siglo XIX, fue proyectado por los arquitectos Juan Abril y Juan Torras y Guardiola y, sin temor a equivocarnos, podemos decirte que es uno de los mercados más imponentes de toda Cataluña. Te aconsejamos encarecidamente que lo visites; sus más de 2650 metros cuadrados de superficie lo sitúan al nivel de los mejores mercados de Tarragona.

Montblanc

Montblanc es un pueblo medieval amurallado cuyos orígenes se remontan a finales del siglo XI. Es uno de esos sitios a los que vas y, mires por donde mires, encuentras un monumento, un trozo de historia o una maravillosa imagen. Pese a su tamaño, alberga el convento de San Francisco, las antiguas murallas y la iglesia de Santa María. Además, dado que históricamente siempre ha sido un pueblo comercial e industrial, sus calles son anchas y sus casas muy ricas. En definitiva, su visita no te puede dejar indiferente.

En conclusión, ya sabes qué ver en Tarragona cuando vayas a viajar para hacer turismo. Conoces, en definitiva, qué lugares visitar y todo lo que hay que ver para sacarle el máximo partido a la población. En tu mano queda llevarte esta guía contigo y disfrutar de un viaje que, con toda seguridad, te acompañará en la memoria mucho tiempo. No lo dudes más y visita Tarragona ya mismo.