Galicia, el paraíso de los golfistas

A Toxa - Pontevedra

En posición lateral, hombros y espalda ligeramente inclinados y cabeza recta. Sin levantar la vista de la bola, el golfista hace varios ademanes de golpearla para medir su posición exacta. Inspira y gira todo su cuerpo, acompañando el movimiento de sus brazos que se dirigen hacia atrás hasta que el palo que sujeta supera la posición de su cabeza; al llegar a ese punto, el jugador cambia repentinamente la dirección hasta golpear la bola, que sale disparada superando un recorrido de doscientos metros.

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